jueves, septiembre 21, 2006

Carreteras

El sutil paisaje de los desmontes, como la tijera que corta la hoja de lata. El diagnóstico de pasada para las heridas de la tierra o de los campos de labor, empeñados en parir piedras que el labriego acumula inaudito. Roídas calizas o granitos desconchados. Todo lo que se quiera, sólo tiene que irse lo suficientemente lejos. Parar el coche sólo cuando no quede otro remedio.

Arnulfo Alirón, fragmento inédito cortesía del autor.

No hay comentarios: